LAS ENFERMEDADES

La mayoría de los  grupos étnicos tienen distintos riesgos para ciertas enfermedades genéticas. Tal es el caso de la población Judeo-Ashkenazi, única en términos de su historia demográfica y arquitectura genética. Los primeros asentamientos judíos en Europa Oriental (siglo X) consistían en sólo unas pocas familias que quedaron aisladas genéticamente, no sólo de sus vecinos no judíos, sino también de otras comunidades judías. Así, sus miembros tendieron a casarse dentro de aquellas comunidades, por lo que las mutaciones presentes en los fundadores permanecieron dentro de la comunidad. Estas condiciones históricas y demográficas de comunidades muy pequeñas y aisladas reproductivamente de otras comunidades JA  tienen consecuencias hasta el presente, y hacen que nuestro background (fondo) genético sea más homogéneo, comparado con el de la población general. Por ese motivo, hay varias enfermedades hereditarias consideradas ¨raras¨ por su baja frecuencia en otros grupos étnicos, que ocurren con una particular alta incidencia entre la población JA.

 

Se estima que 1 en 5 judíos  de origen Ashkenazí  es portador de una mutación en un gen para una de las enfermedades recesivas conocidas  como “enfermedades genéticas Judeo-Ashkenazí”, y las frecuencias de mutaciones (portadores ) para cada enfermedad varían entre 1 en 16 y 1 en 100.

 

Se recomienda leer la introducción a genética. Para saber más sobre cada enfermedad, y sus índices de ocurrencia hacé click en el nombre de cada enfermedad.  Si querés informarte a cerca de enfermedades frecuentes en judíos Sefaradí, vsitá nuestras PREGUNTAS FRECUENTES.

introducción a la genética

El cuerpo humano está compuesto por células que son las estructuras más pequeñas capaces de actuar de manera autónoma. En el núcleo de cada célula se encuentra el material genético, ADN (compuesto por una secuencia de letras químicas). Simplificando, un gen es un segmento corto de ADN, que le dice al cuerpo cómo producir una proteína específica. Hasta hoy, se conocen aproximadamente 30.000 genes. El ADN es una molécula muy larga. Si pudiera estirarse como un hilo, mediría alrededor de 2 metros. Por lo tanto, para organizarse dentro de cada una de nuestras células, el ADN se enrolla de una manera muy específica, formando los cromosomas. Un cromosoma puede contener cientos o miles de genes. Cada célula posee 46 cromosomas. 23 heredados del padre y 23 de la madre. Los cromosomas se numeran del 1 al 22 según sus tamaños, siendo el numero 1 el más grande y el 22 el más pequeño. Estos reciben el nombre de cromosomas autosómicos. Los cromosomas que forman el par 23, determinan el sexo de la persona, siendo XX mujer y XY varón por lo tanto reciben el nombre de cromosomas sexuales. De todos los genes, poseemos dos copias, una heredada de la madre y otra del padre con excepción, en los varones, de aquellos genes que se encuentran en el par sexual (XY), En la foto podemos ver los 23 pares de cromosomas ordenados de mayor a menor (cariotipo) de una mujer (nótese la presencia de dos cromosomas X y la ausencia del cromosoma Y).

Una enfermedad genética (hereditaria) es aquella causada por alteraciones en el ADN (mutación), sean estos cualitativos (por alteraciones en la secuencias) o cuantitativos (por disminución o ganancia del número de copias de genes ). Tal es el caso del Síndrome de Down, que generalmente es causado por la adición de un cromosoma, o sea que poseen 47 cromosomas en vez de 46). Las enfermedades causadas por mutaciones en genes ubicados en los cromosomas 1 a 22 reciben el nombre de enfermedades autosómicas. Si la mutación se encuentra en el cromosoma X (como el Síndrome de X frágil), las enfermedades se denominan enfermedades ligadas al sexo. Las enfermedades pueden heredarse de manera dominante o recesiva. Recordemos que poseemos dos copias de cada gen (una heredada de cada progenitor) para todos los genes localizados en cromosomas autosómicos. En el caso de enfermedades autosómicas recesivas (AR), la presencia de una mutación en una sola de las dos copias del gen, no alcanza para que la persona manifieste la enfermedad. Es necesario que las dos copias de un mismo gen estén afectadas para que la persona manifieste la enfermedad. Sin embargo, en enfermedades autosómicas dominantes (AD), la presencia de una mutación en una sola de las dos copias del gen, es suficiente para causar la enfermedad.

Las enfermedades frecuentes en la población JA para las cuales el Ministerio de Salud de Israel recomienda el studio genético antes de tener hijos,  se heredan de manera autosómica recesiva.

 

La información acerca de enfermedades genéticas que ocurren con mayor frecuencia en la población Judeo Ashkenazi,  ha sido organizada en preguntas frecuentes y respuestas concisas y resumidas.   Hacé click en cada pregunta para conocer su respuesta.

  • Fragil X

    Es la forma más frecuente de retraso mental hereditario. 1 de cada 1000 varones y 1 de cada 4000 mujeres sufre de retraso mental debido a que porta el gen que causa la enfermedad. La enfermedad se manifiesta con distintos tipos de retraso mental incluyendo: dificultad en el aprendizaje, en el habla y  en la comunicación, hiperactividad o autismo. La frecuencia de portadoras es 1 de cada 200 mujeres, cualquiera sea su origen étnico.

  •  Fibrosis Quística

    Anomalía progresiva en la función de una proteína celular (denominada regulador transmembranal)  que controla el flujo de agua y de ciertas sales hacia y desde las células del cuerpo. Al alterarse este flujo, la mucosidad se espesa, afectando a tres sistemas de órganos principales: respiratorio, gastrointestinal y reproductivo, así como a las glándulas del sudor. También puede obstruir el páncreas y el conducto biliar del hígado, causando, eventualmente, un daño permanente en este órgano- algo que ocurre en aproximadamente un seis por ciento de los enfermos.

     

    Entre los síntomas más recurrentes se encuentran las infecciones respiratorias y el daño progresivo en los pulmones, un gusto salado en la piel, tos crónica a veces con flema, dificultad al respirar, un excesivo apetito pero con poco aumento de peso y deposiciones grasosas y voluminosas. Sin embargo la fibrosis Quística no produce deficiencia mental.

     

    El tratamiento de la Fibrosis Quística depende del avance de la enfermedad y de los órganos comprometidos y, por lo general, los pacientes no sobrepasan los 30 años de vida.

     

    La mutación genética responsable de la Fibrosis Quística se presenta en uno de cada 25 judíos. Se recomienda a todos los judíos, cualquiera sea su origen étnico.

  • Atrofia Muscular Espinal (SMA)

    Es una enfermedad genética neuronal, caracterizada por la pérdida de músculo esquelético causada por la progresiva degeneración de las células del asta anterior de la médula espinal. Esta enfermedad causa debilidad y atrofia de los músculos voluntarios encargados de funciones tales como gatear, caminar, control del cuello y deglución.

    La debilidad ocurre más a menudo en las piernas que en los brazos. En consecuencia, el afectado no puede caminar, en muchos casos ni siquiera sentarse y, de acuerdo a la tipología, acarrea serios problemas respiratorios.

    El 50% de los niños afectados muere antes de llegar a los 2 años de edad.

    La mutación genética responsable de la Enfermedad de SMA se presenta aproximadamente en uno de cada 50 personas, cualquiera sea su origen étnico (no distingue raza, sexo, etnia ni religión).

  • Tay-Sachs

    La enfermedad de Tay-Sachs es el desorden metabólico hereditario más conocido entre las Enfermedades Genéticas Judías.

     

    Es causada por la deficiencia de una enzima que participa en la descomposición de algunas sustancias grasas que, al acumularse, degeneran al sistema nervioso central y al cerebro, causando un rápido y progresivo deterioro. Los bebés con Tay Sachs son normales al nacer. Sin embargo, entre los 3 y los 6 meses de vida, comienzan a perder sus habilidades para desarrollarse y empieza una debilidad progresiva, un aumento en la reacción de sobresalto, convulsiones, disminución del contacto visual y del tono muscular; ceguera, sordera, parálisis e irritabilidad. La enfermedad progresa rápidamente hasta que el niño deja de responder completamente.

     

    Por lo general, estos chicos fallecen a los 5 años, principalmente debido a una bronconeumonía.

     

    La mutación genética responsable de la Enfermedad de Tay Sachs se presenta aproximadamente en uno de cada 27 judíos Ashkenazi (en comparación con uno entre 300 en poblaciones no judías).

  • Disautonomía Familiar

    El principal problema que presentan los enfermos es la inhabilidad de mantener la "homeostasia" o regulación del medioambiente interno del cuerpo causando deterioro sensorial relativo al dolor, el calor y el frío; escoliosis; disfunciones gastrointestinales (como reflujo y vómitos); mala coordinación; fluctuación en la presión sanguínea y ausencia de lágrimas. Sólo el 50 % de los pacientes sobreviven los 30 años debido a problemas cardiovasculares, pulmonares y gastrointestinales.

     

    La mutación genética responsable de la Disautonomía familiar se presenta en uno de cada 30 judíos Ashkenazi.

     

  • Canavan

    La enfermedad es causada por la deficiencia de una enzima que ocasiona la acumulación de un ácido en el Sistema Nervioso Central que destruye las coberturas de los nervios.

     

    Los bebes se desarrollan normalmente los primeros meses de vida. El mal se presenta entre los 3 y 9 meses de edad y, generalmente, los niños fallecen durante la primera década de vida. Los signos incluyen: hipotonía (pérdida de la tonalidad muscular); macrocefalia (cráneo voluminoso) con poco control de la cabeza; hiperextensión de piernas y flexión de brazos; reflujo gastrointestinal; dificultades para alimentarse; retraso en el desarrollo y deficiencias mentales severas. Con el tiempo el enfermo desarrolla espasticidad, convulsiones y atrofia óptica llevando a la ceguera.

     

    La mutación genética responsable de la  enfermedad de Canavan se presenta en uno de cada 38 judíos Ashkenazi.

  • Mucolipidosis IV

    Enfermedad progresiva que afecta al cerebro y al sistema nervioso, causando daños oculares y/o neurológicos. Los niños con Mucolipidosis parecen normales al nacer, pero desarrollan signos de deterioro en el Sistema Nervioso Central durante el primer año de vida. Aprenden a sentarse en forma tardía y la mayoría ni siquiera logra caminar. Por lo general, el mal se presenta con algún grado de retardo motor y mental y su progreso es lento. Sin embargo, algunos pacientes pueden presentar un nivel más severo de retardo durante el segundo o tercer año de vida.

     

    Uno de los primeros signos del ML IV es la presencia de problemas oculares como estrabismo y la degeneración de la retina, los que pueden llevar a la ceguera total. Sin embargo, estos síntomas sólo se presentan en un 30 por ciento de los pacientes entre 3 y 5 años. Los individuos con esta enfermedad viven entre 1 y 30 años.

     

    La mutación genética responsable de la Enfermedad de Mucolipidosis IV se presenta aproximadamente en uno de cada 70 judíos Ashkenazi.

  • Glucogenosis Tipo I

    Enfermedad metabolica provocada por el acumulamiento anormal de glucogeno. La deficiencia de la glucosa-6-fosfatasa, que es la enzima que interviene en el último paso de la producción de glucosa a partir de las reservas de glucógeno hepatico y de la gluconeogenesis causa una grave hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja). La enzima es escasa en el hígado, riñones e intestino delgado, donde funciona normalmente.

    El problema metabólico está centrado en el hígado. La enfermedad puede manifestarse en los primeros meses de vida, o bien, en los casos menos graves, hacia finales del primer año.

     

    La mutación genética responsable de GSD-I se presenta en uno de cada 70 judíos Ashkenazi.

     

  • Síndrome de Usher tipo I

    El síndrome de Usher tipo I es un desorden heredado que se caracteriza por un moderado a profundo deterioro del oído que está presente en el nacimiento, y por la pérdida progresiva de visión debida a la degeneración de la retina. Es la mayor causa de ceguera y sordera.

     

    La mutación genética responsable del síndrome de Usher tipo I se presenta en uno de cada 90 judíos Ashkenazi.

  • Síndrome de Usher tipo III

    Más leve que el Síndrome de Usher I pero aún causa sordera y ceguera progresiva.

    Índice de portador en Ashkenazim 1:112 - 1:120

  • Síndrome de Bloom

    Es caracterizado por el eritema telangiectásico (pequeños vasos sanguíneos faciales dilatados) en la cara, hipersensibilidad a la luz solar, bajo peso al nacer; baja estatura en la adultez, alcanzando no más de 1.50 mts.; una disminuida respuesta inmune que puede conducir a infecciones respiratorias y de oídos, con riesgo vital; infertilidad (total en hombres y parcial en mujeres) y un 10 % de los afectados presenta diabetes y un incremento de patologías malignas como leucemias, linfomas y carcinomas (especialmente gastrointestinales).

     

    La mutación genética responsable del Síndrome de Bloom se presenta en uno de cada 90 judíos Ashkenazi.

     

  • Anemia de Fanconi C

    Enfermedad caracterizada por una reducida producción de las células sanguíneas. Las manifestaciones clínicas incluyen anemia que se convierte en pancitopenia (agotamiento de las células rojas y blancas, así como de las plaquetas), fatiga, sangramiento de narices; baja estatura e hiperpigmentación de la piel, dificultades de aprendizaje o retraso mental. Cerca del 25 % de los pacientes desarrollan leucemia u otro tipo de cáncer.

     

    La edad promedio de aparición de este mal va entre los 3 y los 12 años y la sobrevivencia no sobrepasa los 30 años de edad.

     

    La mutación genética responsable de la Anemia de Fanconi se presenta aproximadamente en uno de cada 90 judíos Ashkenazi.

     

  • Niemann-Pick A

    La Enfermedad de Niemann-Pick es causada por la falta de una enzima que destruye una grasa específica que se acumula dentro de las células provocando eventualmente la muerte celular y un daño severo en el Sistema Nervioso

     

    Central, hígado y pulmones. Existen varios subtipos de esta condición. En el tipo A, que es desproporcionadamente prevaleciente entre los Ashkenazi, la acumulación ocurre en el cerebro y el sistema nervioso, lo que causa un rápido deterioro y la muerte a los 2 o 3 años de edad.

     

    Los signos y síntomas se presentan en los primeros meses de edad con problemas alimenticios, abdomen de gran tamaño y progresiva pérdida de las habilidades motoras. Los niños afectados exhiben retardos, retraso en el desarrollo, espasticidad, convulsiones musculares, parálisis del músculo ocular y ataxia (imposibilidad de caminar), así como engrandecimiento del hí gado y/o del bazo e ictericia.

     

    La mutación genética responsable de la Enfermedad de Niemann-Pick se presenta aproximadamente en uno de cada 90 judíos Ashkenazi.

     

  • Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina

    El déficit de alfa-1 se caracteriza por niveles en la sangre muy bajos o inexistentes de una proteína llamada alfa-1 antitripsina (AAT), cuya función es proteger a los tejidos del cuerpo a través de la inactivación de la función de otra proteína, llamada tripsina. El déficit de AAT puede causar dos tipos de enfermedades:

     

    Enfermedad hepática grave que requiere el trasplante del hígado en temprana edad

    Enfermedad pulmonar grave que puede manifestarse desde la segunda década de vida

    La mutación genética responsable de la  Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina se presenta aproximadamente en uno de cada 90 judíos Ashkenazi.

     

  • Miopatía Nemalínica

    Es una enfermedad neuromuscular caracterizada por la debilidad muscular progresiva que causa una grave discapacidad en la primera década de vida.

     

    La mutación genética responsable de la  Miopatía nemalínica se presenta aproximadamente en uno de cada 108 judíos Ashkenazi.

  • Enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce (EOOJA)

    Las personas con esta afección no pueden metabolizar ciertos  aminoácidos que se acumulan como sustancias tóxicas causando un daño cerebral progresivo hasta la muerte.

     

    La mutación genética responsable de EOOJA se presenta aproximadamente en uno de cada 117 judíos Ashkenazi.

  • Joubert

    Enfermedad neurológica congénita que implica una malformación del mesencéfalo y del cerebelo, con agenesia (desarrollo defectuoso, o falta de alguna parte de un órgano) o hipoplasia (desarrollo incompleto o defectuoso) del vermis (una parte del cerebelo) y cisterna magna pequeña. Causa hipotonía (tono anormalmente disminuido del músculo), ataxia (carencia de la coordinación de movimientos musculares), retraso mental con importantes dificultades de expresión, apraxia (incapacidad para ejecutar actos motores voluntarios aprendidos) oculomotora (movimientos oculares) y nistagmus (movimiento incontrolado e involuntario de los ojos).

     

    La mutación genética responsable de Joubert se presenta aproximadamente en uno de cada 92 judíos Ashkenazi.

     

  • Enfermedad de Gaucher

    Esta enfermedad es causada por la deficiencia de la enzima glucocerebrosidase que ocasiona una acumulación de una sustancia tóxica (glucosilceramida) en la médula espinal, el bazo, hígado y otras partes del cuerpo, produciendo anemia; trombopenia (reducción de la cantidad de plaquetas en la sangre); tendencia a la formación de hematomas; sangramientos, dolor y quebradura de huesos, incluso ante pequeños golpes. Existen tres tipos de esta enfermedad. En el tipo 1, el de mayor incidencia entre los judíos, el cerebro no se ve afectado.

     

    En la mayoría de los casos (75% de los enfermos), la enfermedad se manifiesta en adultos simplemente como una leve anemia.

     

    Hay un tratamiento disponible basado en terapias de reemplazo de enzimas que son inyectadas cada dos semanas y, en algunos casos, se puede requerir un trasplante de médula ósea. Esto permitiría una expectativa de vida normal para los pacientes.

     

    La mutación genética responsable de la Enfermedad de Gaucher se presenta aproximadamente en uno de cada 17 judíos Ashkenazi.

     

  • Síndrome de Walker-Warburg

    Distrofia muscular congénita asociada a anomalías cerebrales y oculares caracterizada por debilidad muscular, dificultades de alimentación, convulsiones, ceguera y retraso del desarrollo.

     

    Frecuencia de portador en Ashkenazim: 1:112

Fundación Ierushá

Herencia genética Judía  - Res. I.G.J 1209